Bendita presión
¡Camaradas!
Aquí Bayarri.
En una ocasión, el santo padre Bill Watterson dibujó una tira en la que Calvin, el pequeño sociópata que todos llevamos dentro, tenía que hacer un trabajo para el colegio, pero no se decidía a ponerse manos a la obra. Su felino colega, Hobbes, le preguntaba por qué.
Calvin respondía que ni la satisfacción del trabajo bien hecho ni la perspectiva de obtener una buena nota le parecían motivaciones suficientes. Ni tampoco le importaba demasiado la amenaza del cero que su profesora, la sufrida señorita Carcoma, sin duda le pondría. "Necesito otro tipo de aliciente", concluyó Calvin. ¿"De qué tipo?", quiso saber Hobbes. "La presión del último momento", respondió Calvin. Y, cerrando su cuaderno escolar, se fue a leer tebeos.
Aquí Bayarri.
En una ocasión, el santo padre Bill Watterson dibujó una tira en la que Calvin, el pequeño sociópata que todos llevamos dentro, tenía que hacer un trabajo para el colegio, pero no se decidía a ponerse manos a la obra. Su felino colega, Hobbes, le preguntaba por qué.
Calvin respondía que ni la satisfacción del trabajo bien hecho ni la perspectiva de obtener una buena nota le parecían motivaciones suficientes. Ni tampoco le importaba demasiado la amenaza del cero que su profesora, la sufrida señorita Carcoma, sin duda le pondría. "Necesito otro tipo de aliciente", concluyó Calvin. ¿"De qué tipo?", quiso saber Hobbes. "La presión del último momento", respondió Calvin. Y, cerrando su cuaderno escolar, se fue a leer tebeos.
Nosotros somos como Calvin. Cuando tenemos un trabajo entre manos, como fue el caso de Zombiosis, no nos decidíamos a poner manos a la obra. "Faltan dos meses", le decía yo a Llassans. "¡Tiempo de sobra!", respondía él, jugando a la Wii. "Apenas queda un mes", me decía él. "No hace falta apresurarse", contestaba yo en medio de una partida de Warhammer 40,000. Finalmente, Zombiosis se hizo en un tiempo récord. O más bien, lo dibujé en un tiempo récord. Diez días para hacer las 62 páginas que tiene el álbum. Haced cuentas. Aún no sé como no me volví loco, no sé.
Llassans, por su parte, guionizaba a ritmo endemoniado, concluyendo escenas como quién machaca manzanas porque odia profundamente las manzanas: a mala hostia. Y así de resultón nos quedó el álbum, ojo, que nos lo quitan de las manos. Y como de todo sacamos moraleja y lección de la vida, ahora, llegado el momento de empezar con el siguiente proyecto, nos decimos:
"¿Lo dejamos para más tarde?"
Al fin y al cabo, lo que no te mata te hace más fuerte. O te engorda.
¡Vivan las viñetas!
Llassans, por su parte, guionizaba a ritmo endemoniado, concluyendo escenas como quién machaca manzanas porque odia profundamente las manzanas: a mala hostia. Y así de resultón nos quedó el álbum, ojo, que nos lo quitan de las manos. Y como de todo sacamos moraleja y lección de la vida, ahora, llegado el momento de empezar con el siguiente proyecto, nos decimos:
"¿Lo dejamos para más tarde?"
Al fin y al cabo, lo que no te mata te hace más fuerte. O te engorda.
¡Vivan las viñetas!

2 Comunicados:
No voleu formar part d'aquell exclusiu colectiu de comiqueros que entrega les seves obres a la hora?
Voleu formar part de los creaguiones i pintamonas de a pie?
Tio, sois la elite, que se demuestre
Grot!
PS:Guillem al dibuix sembles un Frantik
Avui he vist la 3a de Resident Evil 3. No ha estat a l'altura de les anteriors, pero ha estat entretinguda després d'estar tot el dia estudiant!
Grot
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