Eden o Un mundo sin fin
¡Ciudadanos, camaradas, gente en general!
Al habla Bayarri. No sé para que lo aclaro cada vez.
Cuando empezamos (o sea, cuando empecé) a comentar cómics en este santo blog, tenía una lista de los mejores, otra lista con los peores y enmedio un montón de "buéh", que están bien, pero que no matan. Hoy no voy a hablaros de ninguna de esas tres categorías. Hoy me he levantado optimista y tengo ganas de escribir sobre obras maestras, así que preparaos porque os voy a reseñar el que, en mi humilde opinión, es uno de los mejores mangas de ciencia ficción postapocalíptica de todos los tiempos, y no digo el mejor porque está Akira en la misma categoría. Y no lo digo yo, lo dice todo el mundo. Así que preparaos para entrar en una tierra sin esperanza, vacía de sentido y llena de dolor y muerte, donde a pesar de todo puede haber seres con alma que luchan para no convertirse en monstruos. Bienvenidos a EDEN: it's an Endless world!, de Hiroki Endo.
Encontrar imágenes de este manga por la red es infernalmente difícil
Encontrar imágenes de este manga por la red es infernalmente difícilEden no tiene un planteamiento excesivamente original: en un futuro cercano (tan cercano como el 2009) un virus desarrollado en laboratorios militares aniquila gran parte de la humanidad, deja desfigurada a otra gran parte y destruye las relaciones de poder establecidas durante el siglo XX, al ser las naciones más avanzadas las más directamente afectadas. Décadas después de la catástrofe, dos niños con inmunidad natural al virus viven en una isla remota y aislada, llamada Eden (¡ajajajá!) con uno de los científicos que crearon la cura, cuyo cuerpo está siendo lentamente devorado por la enfermedad. Los niños y su padre adoptivo han creado un idílico rincón donde viven en paz y armonía, hasta que su mundo se rompe en pedazos cuando llegan las fuerzas de Pro Patel, la organización militar totalitaria que se ha hecho con el control mundial.
Éste es, a grandes rasgos, un resumen del inicio de este genial manga. Porque hay más, ¡mucho más! Realmente hace falta leerlo para comprender todos los factores que lo hacen grande. Las relaciones entre los personajes son muy elaboradas y están minuciosamente construidas, de modo que sus reacciones, aunque logran sorprenderte, son profundamente humanas. Mi personaje favorito, Morris, el científico, tiene una gran carga sentimental. Su cuerpo se está cristalizando lentamente, pero eso no es lo que le atormenta, sino los recuerdos de su pasado inmediato, y como llegó a estar atrapado en una silla de ruedas en compañía de los hijos de sus dos mejores amigos. Eden plantea, además, inteligentes reflexiones sobre el bien y el mal, sobre la religión y sobre la incapacidad humana de superar los errores cometidos. Desde el mismo título, toda la obra está llena de referencias bíblicas, como el androide protector de la isla, Cherubim (o Querubín) o el propio símbolo de Pro Patel, una cruz cristiana con una serpiente enrollada que la muerde, algo tan profundo, para mí, como el yin y el yang...
Y, sintiéndolo mucho, poco más puedo decir sin caer en el vil spoiler. Solamente quiero hacer notar que Eden tiene más giros inesperados en su primer tomo que en esa cosa sobrevalorada llamada Lost. Ea. Ahora, a esperar los gritos desaforados de los fans de Lost.
Desgraciadamente, Eden es una serie maldita. En occidente es prácticamente desconocida, y aunque en Japón ya lleva 17 tomos, aquí en España solo llegaron a salir tres (en seis medios tomos, de la mano de Planeta, que dejó colgada la serie. ¡Yo te maldigo, Planeta!) y como ya he dicho es bastante difícl encontrar información o siquiera imágenes en webs no japonesas. Porque en su país de origen Eden es una obra de culto, orientada a un público selecto (no tiene una masa ingente de seguidores descerebrados como por ejemplo Evangelion, lo cual es otro punto a favor). Además, su autor, Hiroki Endo, tiene el rarísimo privilegio de dibujar su obra ¡completamente solo!, lo cual lo convierte en una rara avis en ese país. Para los que no estén familiarizados con los sistemas de trabajo esclavistas de Japón, os diré que los mangas, aunque vengan firmados por una sola persona, están producidos por estudios enteros formados por un sensei (o maestro, el que firma y se lleva la gloria y la pasta) y un montón de curritos o "ayudantes" que hacen las tareas más ingratas, cosas tan apasionantes como encuadrar las viñetas o sembrar las páginas de líneas cinéticas. Unos pocos héroes como Endo o Masamune Shirow rechazan este sistema abusivo y hacen las cosas a su manera. Resultado: una menor producción pero una mayor calidad y personalidad. ¡Viva! ¡Viva Eden!
Eden, en fin, ¡es la hostia! Lo recomiendo encarecidamente al cien por cien. Si queréis saber más, aquí tenéis el ya inevitable enlace a Wikipedia, un pequeño resumen en la web de Dark Horse, la editorial que lo publica en los USA, y no quisiera terminar este pequeño homenaje a una gran obra maestra sin recomendaros que os paséis por este tema en los foros de Glénat, con una petición de los fans para que nuestra querida editorial, que siempre atiende a las demandas justas, saque al mercado la colección entera en su formato original, páginas a color y un precio razonable. Si no es mucho pedir. ¡Porfapliiiiiiis!
Los que no queráis esperar a que se reblandezca el corazón del señor Glénat, os recomiendo que os paséis por los mercadillos de cómics antiguos o las subastas por internet, a la busca y captura de los seis tomillos de Planeta, porque os merecerá la pena. Lo juro por la saga de los Metabarones, de la cual, por cierto, hablaré próximamente.
¡Vivan las viñetas!
Éste es, a grandes rasgos, un resumen del inicio de este genial manga. Porque hay más, ¡mucho más! Realmente hace falta leerlo para comprender todos los factores que lo hacen grande. Las relaciones entre los personajes son muy elaboradas y están minuciosamente construidas, de modo que sus reacciones, aunque logran sorprenderte, son profundamente humanas. Mi personaje favorito, Morris, el científico, tiene una gran carga sentimental. Su cuerpo se está cristalizando lentamente, pero eso no es lo que le atormenta, sino los recuerdos de su pasado inmediato, y como llegó a estar atrapado en una silla de ruedas en compañía de los hijos de sus dos mejores amigos. Eden plantea, además, inteligentes reflexiones sobre el bien y el mal, sobre la religión y sobre la incapacidad humana de superar los errores cometidos. Desde el mismo título, toda la obra está llena de referencias bíblicas, como el androide protector de la isla, Cherubim (o Querubín) o el propio símbolo de Pro Patel, una cruz cristiana con una serpiente enrollada que la muerde, algo tan profundo, para mí, como el yin y el yang...
Y, sintiéndolo mucho, poco más puedo decir sin caer en el vil spoiler. Solamente quiero hacer notar que Eden tiene más giros inesperados en su primer tomo que en esa cosa sobrevalorada llamada Lost. Ea. Ahora, a esperar los gritos desaforados de los fans de Lost.
Desgraciadamente, Eden es una serie maldita. En occidente es prácticamente desconocida, y aunque en Japón ya lleva 17 tomos, aquí en España solo llegaron a salir tres (en seis medios tomos, de la mano de Planeta, que dejó colgada la serie. ¡Yo te maldigo, Planeta!) y como ya he dicho es bastante difícl encontrar información o siquiera imágenes en webs no japonesas. Porque en su país de origen Eden es una obra de culto, orientada a un público selecto (no tiene una masa ingente de seguidores descerebrados como por ejemplo Evangelion, lo cual es otro punto a favor). Además, su autor, Hiroki Endo, tiene el rarísimo privilegio de dibujar su obra ¡completamente solo!, lo cual lo convierte en una rara avis en ese país. Para los que no estén familiarizados con los sistemas de trabajo esclavistas de Japón, os diré que los mangas, aunque vengan firmados por una sola persona, están producidos por estudios enteros formados por un sensei (o maestro, el que firma y se lleva la gloria y la pasta) y un montón de curritos o "ayudantes" que hacen las tareas más ingratas, cosas tan apasionantes como encuadrar las viñetas o sembrar las páginas de líneas cinéticas. Unos pocos héroes como Endo o Masamune Shirow rechazan este sistema abusivo y hacen las cosas a su manera. Resultado: una menor producción pero una mayor calidad y personalidad. ¡Viva! ¡Viva Eden!
Eden, en fin, ¡es la hostia! Lo recomiendo encarecidamente al cien por cien. Si queréis saber más, aquí tenéis el ya inevitable enlace a Wikipedia, un pequeño resumen en la web de Dark Horse, la editorial que lo publica en los USA, y no quisiera terminar este pequeño homenaje a una gran obra maestra sin recomendaros que os paséis por este tema en los foros de Glénat, con una petición de los fans para que nuestra querida editorial, que siempre atiende a las demandas justas, saque al mercado la colección entera en su formato original, páginas a color y un precio razonable. Si no es mucho pedir. ¡Porfapliiiiiiis!
Los que no queráis esperar a que se reblandezca el corazón del señor Glénat, os recomiendo que os paséis por los mercadillos de cómics antiguos o las subastas por internet, a la busca y captura de los seis tomillos de Planeta, porque os merecerá la pena. Lo juro por la saga de los Metabarones, de la cual, por cierto, hablaré próximamente.
¡Vivan las viñetas!

1 Comunicados:
Bayarri, la próxima vez que necesites imágenes de Edén, pídeme que te las escanee, que tengo los seis tomitos, y hasta parte del resto del manga en francés...
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