Brujeando que es gerundio
Estimados camaradas, republicanos todos
Aquí Bayarri. Este es un breve inciso para hacer una recomendación en materia de cómics. Estaba yo el otro día un poco triste por cosas de la propia vida cuando fui a la librería especializada en cómics Antifaz, a constatar que Death Laugh 2 aún no está disponible (¡cabroneeeees!) y a pillarme el volumen 2 de The League of extraordinary gentlemen, antes de que retiren los tomos en tamaño comic-book y Planeta los reemplace con ese absurdamente gigantesco nuevo tamaño (¿prestige creo que se llama o me estoy confundiendo?). Es que parece que últimamente les ha dado por coger todo tipo de obras y las están editando al estilo Enciclopedia Británica, a mayor precio y con un tamaño que no, sencillamente no me cabe en ninguna estantería. Yo te maldigo, Planeta. En fin.
El caso es que ni la compra de The League 2 (por cierto, muy inferior a su predecesor) ni Los exterminadores de Tony Moore (que al final me he decidido a comprar y que bueno, que no está mal pero no mata) lograban hacer desaparecer los negros nubarrones de pesimismo que revoloteaban en mi dura mollera. Como es costumbre en mi, me dispuse a repasar todas las novedades a ver si lograba hallar consuelo sin recurrir a la pornografía ni a los narcóticos, y vi esto.

Brujeando: ¡se acabó la magia! es una novedad reciente que ya había ojeado* antes, pero que no me había llamado excesivamente la atención a pesar de estar dibujado por Juanjo Guarnido, el GENIO con mayúsculas que también ilustra Blacksad. Lo juzgué excesivamente infantil y de una temática que no me atraía (los tópicos sobre brujas y hadas de toda la vida). Sin embargo, en esta ocasión me decidí a hojearlo** y, ¿sabéis? Me gustó. Me gustó tanto que lo compré, me lo llevé a casa y lo leí antes que ninguno y, ¡oh sopa maravilla! La tristeza se esfumó como por arte de birlibarloque. Me encanta rescatar viejas expresiones en desuso absoluto.
Brujeando no es original ni, decididamente, la mejor obra de Guarnido (habiendo hecho Blacksad tal cosa roza la imposibilidad y aún la herejía). Pero tiene gracia. Tiene encanto. Se deja leer con fluidez y absoluto agrado, y, cuando acabas, tienes una sonrisa bobalicona pintada en el rostro, que no sabes cómo ha aparecido. El guión de Teresa Valero es ágil, desenfadado, apto para todas las edades pero con grandes dosis de mala leche y crítica a la sociedad de consumo. Sus personajes son sencillamente entrañables, no existe la figura del villano como tal y cada detalle está puesto con esmero y buen gusto. Guarnido se explaya en las viñetas de aglomeraciones poniendo toda clase de referencias y homenajes, desde el monje jorobado de El nombre de la rosa hasta los monstruos clásicos de la Universal (ya saben, el grupo Drácula-Frankenstein-Hombre Lobo-La momia). ¡Si hasta sale Gargamel, acompañado por su fiel Azrael! Por cierto, ¿sabríais localizarlo...?
En fin, recomiendo encarecidamente la lectura de Brujeando, sobretodo cuando se tenga el ánimo bajo o el día gris. El único mal que le encuentro es que, siendo un cómic francés, no podemos esperar segunda parte hasta dentro de años y años... Pero valdrá la pena la espera si puedo degustar la continuación de las aventuras de Brygia, Sortilega y Febris, y sus cábalas para criar a la monísima pero un tanto destructiva Hazel, al mismo tiempo que tratan de entender los cambios que se han producido en su mundo. Quiero saber si Rex Spot logrará imponer su visión del mundo moderno entre las brujas, si Hécate aprenderá a sonreír (por cierto, ¿tiene piernas?), si Titania superará su estrés crónico, si Oberón y Puck conseguirán dominar el difícil arte de la papiroflexia, si las pobres hadas jardineras llegarán a pisar de nuevo un salón de belleza...
Y, sobretodo, quiero ver de nuevo en acción a mi nuevo amor de papel: la encantadora, amabilísima, activa, juguetona, cariñosa y de laaaargas piernas Panacea. No sé si es humana o no, pero ha robado mi corazón.
¡Panacea, deja a ese mastuerzo de Rex y cásate conmigo!
¡Vivan las viñetas!
____________________________
*= Ojear, de "echar un ojo", no confundir con "hojear", pasar las páginas de un libro o cómic para hacerse una idea superficial de su contenido.
**= Lo dicho.
El caso es que ni la compra de The League 2 (por cierto, muy inferior a su predecesor) ni Los exterminadores de Tony Moore (que al final me he decidido a comprar y que bueno, que no está mal pero no mata) lograban hacer desaparecer los negros nubarrones de pesimismo que revoloteaban en mi dura mollera. Como es costumbre en mi, me dispuse a repasar todas las novedades a ver si lograba hallar consuelo sin recurrir a la pornografía ni a los narcóticos, y vi esto.

Brujeando: ¡se acabó la magia! es una novedad reciente que ya había ojeado* antes, pero que no me había llamado excesivamente la atención a pesar de estar dibujado por Juanjo Guarnido, el GENIO con mayúsculas que también ilustra Blacksad. Lo juzgué excesivamente infantil y de una temática que no me atraía (los tópicos sobre brujas y hadas de toda la vida). Sin embargo, en esta ocasión me decidí a hojearlo** y, ¿sabéis? Me gustó. Me gustó tanto que lo compré, me lo llevé a casa y lo leí antes que ninguno y, ¡oh sopa maravilla! La tristeza se esfumó como por arte de birlibarloque. Me encanta rescatar viejas expresiones en desuso absoluto.
Brujeando no es original ni, decididamente, la mejor obra de Guarnido (habiendo hecho Blacksad tal cosa roza la imposibilidad y aún la herejía). Pero tiene gracia. Tiene encanto. Se deja leer con fluidez y absoluto agrado, y, cuando acabas, tienes una sonrisa bobalicona pintada en el rostro, que no sabes cómo ha aparecido. El guión de Teresa Valero es ágil, desenfadado, apto para todas las edades pero con grandes dosis de mala leche y crítica a la sociedad de consumo. Sus personajes son sencillamente entrañables, no existe la figura del villano como tal y cada detalle está puesto con esmero y buen gusto. Guarnido se explaya en las viñetas de aglomeraciones poniendo toda clase de referencias y homenajes, desde el monje jorobado de El nombre de la rosa hasta los monstruos clásicos de la Universal (ya saben, el grupo Drácula-Frankenstein-Hombre Lobo-La momia). ¡Si hasta sale Gargamel, acompañado por su fiel Azrael! Por cierto, ¿sabríais localizarlo...?
En fin, recomiendo encarecidamente la lectura de Brujeando, sobretodo cuando se tenga el ánimo bajo o el día gris. El único mal que le encuentro es que, siendo un cómic francés, no podemos esperar segunda parte hasta dentro de años y años... Pero valdrá la pena la espera si puedo degustar la continuación de las aventuras de Brygia, Sortilega y Febris, y sus cábalas para criar a la monísima pero un tanto destructiva Hazel, al mismo tiempo que tratan de entender los cambios que se han producido en su mundo. Quiero saber si Rex Spot logrará imponer su visión del mundo moderno entre las brujas, si Hécate aprenderá a sonreír (por cierto, ¿tiene piernas?), si Titania superará su estrés crónico, si Oberón y Puck conseguirán dominar el difícil arte de la papiroflexia, si las pobres hadas jardineras llegarán a pisar de nuevo un salón de belleza...
Y, sobretodo, quiero ver de nuevo en acción a mi nuevo amor de papel: la encantadora, amabilísima, activa, juguetona, cariñosa y de laaaargas piernas Panacea. No sé si es humana o no, pero ha robado mi corazón.
¡Panacea, deja a ese mastuerzo de Rex y cásate conmigo!
¡Vivan las viñetas!
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*= Ojear, de "echar un ojo", no confundir con "hojear", pasar las páginas de un libro o cómic para hacerse una idea superficial de su contenido.
**= Lo dicho.
5 Comunicados:
Deixa de gastarte els cuartos en basurilla franxute i compra't els MAX de Punisher, que valen lapena.
Aixo o inverteix en el mercat de tràfic d'armes, que es un negoci a l'alça, sobretot amb lo que passa a Georgia.
Grot
Per què me'ls hauria de comprar, si tu ja me'ls dónes... GRATIS? Bwa ha ha ha ha ha ha!
Per cert, hi ha un Punisher anterior a Hombre de piedra on fa un cameo el general rus favorit de tots.
PD I Brujeando no és ben bé francès, perquè els seus dos autors són hispans.
Ay, pitufín... creías que habías escapado de mi mirada láser con tu oportuna nota al pie, pero "birlibirloque" se escribe con tres ies.
Estoy en la metrópolis hasta el jueves. ¿Hace una expo?
Nanananana, no te oigo!
Demà si, demà, els adquiriré tots....
Grot
Grot: contaba con ello, ja jo jajota.
M: me parece trésbien, pero llámame o algo, que quedar a través del blog es harto enojoso.
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