Hairstyle
¡Damas y viñeteros!
Me han tomado el pelo.
Y lo ha hecho la misma persona que me lo hace siempre: mi peluquero.
En serio, para un individuo como yo, que huye de conceptos tan feos y extranjeros como "champú hidratante", "raíces secas" y "peine", ir al peluquero es una necesidad vital no más, porque sólo llevándolo muy corto puedo permitirme dejar pasar los días y los meses sin tener que pensar en el pelo.
¡Ah, el pelo!
Scott McCloud, uno de nuestro maestros espirituales en esto del cómic, decía que podía identificar a cualquiera de los personajes de su serie estrella Zot! sólo por la forma de sus ojos. Otro tanto podría decirse para detalles tan importantes como la forma del cuerpo o de la cara. los personajes más famosos podrían identificarse fácilmente sólo con ver una silueta.
Vamos, seguro que todos sabéis decirme qué famoso personaje de cómic esconde esta silueta:

Efectivamente, es Popeye, el marino.
Pero volviendo a la cuestión, hay una serie de elementos físicos que constituyen un personaje, y cada autor elige el atributo que mejor le parezca para emfatizar ese personaje en base a esa particularidad física. Todo vale, desde una barbilla desmesurada hasta grandes orejas, caso de Mickey Mouse, al que aprovechamos para felicitar en su 80 aniversario, ocurrido hace poco.
Sí, lo sé, no es Mickey Mouse, pero es que si pongo una imagen de él, los 87 abogados de Disney nos cerrarán el blog En fin, que ya ven que crear un personaje de cómic no es pan untado en aceite. Y entre todas esas cosas a tener en cuenta, para mí hay una que es fundamental: el pelo. Ya ven que el tema de hoy no estaba traído por los pelos. ¿Eh? ¿Eeeeeh? ¿Eeeeeeeeeeeeeeh? Vale, me callo.
Para un dibujante como yo, que sólo dibuja un tipo de nariz, que casi todos los ojos los hace iguales y los perfiles de cuyos personajes tienden a la misma forma redondeada, el pelo es vital. Es más que vital. Es supercalifragilísiticoespialidoso. Para un personaje, su pelo es más que cuestión de imagen, es cuestión de personalidad. Fijémonos en más ejemplos:
¿Sabían ustedes que André Franquin, el más conocido de los dibujantes de Spirou, comenzó dibujando a Fantasio con exactamente doce pelos, dispuestos en dos arcos de seis pelos?

¿Que el pelo de Son Goku tiene cuatro cuernos a la derecha, tres cuernos a la izquierda y cuatro cuernos frontales, con un número variable de pelillos sueltos, y que esta proporción se mantiene sea cual sea el ángulo desde el cual se mire?
¿Que Superman, en todas las versiones que ha tenido, jamás ha perdido su famoso rizo frontal de chulapo castizo?

Reflexionen sobre ello, hagan el favor, la próxima vez que se laven el pelo o se compren un champú de esos que llevan hierbaluisa.
¡Vivan las viñetas!

0 Comunicados:
Publicar un comentario en la entrada