viernes 30 de mayo de 2008

Aburrimiento

Amigos, el aburrimiento debería ser catalogado como pandemia por la Organización Mundial de la Salud. Si quieren pruebas, miren lo que sucede cuando, como yo hoy, estás seis horas delante de un ordenador sin nada que hacer y sin poder conectarte a Internet (porque es el trabajo).

Afortunadamente nadie quiso prestarme un cúter

¡A estas y peores cosas nos empuja el aburrimiento! ¡Es una verguenza!

¡Hasta la semana que viene con nuevas y parecidas locuras!

jueves 29 de mayo de 2008

Zombis, vendettas y castillos franceses

Aquí Bayarri, al pie del cañón.


El otro día mi idolatrada y prosopopeica M me pedía un castillo en Francia por no ser menos que la amante de Picasso. Como hay pocas cosas que yo le pueda negar a M, y ésta no es una de ellas, ahí va el castillo:

Lo he bautizado Eau-dans-la-chapelle,
porque
la capilla tiene goteras

En otro orden de cosas, y teniendo en cuenta que cada vez que intento contactar con Llassans la Fortuna se mea en mi cara (Boreno dixit), voy a tener que emprender nuevas iniciativas para revitalizar este blog. Estoy barruntando una serie de ideas a cual más descabellada, y esto lo anuncio bien alto: esta es una República democrática, y estamos abiertos a las sugerencias de la ciudadanía. Por lo pronto la sección en catalán se traslada a los lunes de forma fija (es que si no, esto es un sindiós), y habrá como mínimo una viñeta a la semana. Lo juro por el santo reglamento de Warhammer 40,000. Y los que me conozcan sabrán que no es vano. Ea.

Por lo que respecta a Llassans, ya le pillaré, ya...

Obviamente, esta imagen es una exageración.
En la realidad, yo no soy tan delgado


Y ahora vamos al tema de hoy, iniciando una nueva Carpeta de Estado, Mundo Zombi, que esperamos que sea del agrado de propios y extraños.

La mejores y peores películas de zombis
- 1: Resident Evil 3

Los zombis son un género puramente cinematográfico. El hecho que a veces se hayan trasladado a otros ámbitos como el cómic o los videojuegos no empaña el hecho que el zombi clásico es y sigue siendo carne de celuloide. Carne podrida y apestosa, sí, pero ya nos entendemos. No voy a iniciar una digresión sobre el inicio de las pelis de zombis ni sobre la carencia de abuela de Romero. No, hoy lo que voy a hacer es hablar de las pelis de zombis que consideramos que, de un modo u otro, nos han marcado como zombiófilos (o como se diga) y han hecho historia en el género.

Y hoy, para hacer la coña más que nada, empezaré hablándoos de una de las peores bazofias que he tenido el mal gusto de tragame en el cine: Resident Evil 3: extinction.

Antes que nada, varias aclaraciones: no he visto ni la primera ni la segunda partes de esta saga, sólo conozco el juego de oídas y en general me gusta Milla Jojovich. Pero es que esta película falla por todas partes. Veamos.

Para saber por qué es tan mala desde un punto de vista cinematográfico, ved algunas de las críticas que hallaréis en abundancia por la red. Aquí solo voy a referirme al tema zombístico.

En Resident Evil 3: Extinction (a prtir de ahora RE3:E para los amigos), el virus T, que en el videojuego simplemente convierte a las personas en zombis, también ha accelerado el cambio climático que nos venía anunciando Al Gore y ha transformado los Estados Unidos de América en un desierto. El resto del mundo también ha sido devastado, pero ¿a quién le importa? Es más, me gustaría saber el efecto que el virus T ha tenido en regiones como el Sáhara. ¿Se llegarían a dar cuenta sus habitantes de que algo estaba cambiando? Ya tenemos una incógnita planteada para la cuarta parte, que seguro que está al caer.

En fin, ahora los americanos, es decir, la Humanidad, viajan en caravanas blindadas por el desierto infinito saqueando sitios abandonados y luchando por la supervivencia como ya hemos visto en tantos plagios de Mad Max. Pero RE3:E tiene algo que la distingue como especial, tiene algo que la salva de la mediocridad más absoluta: y ese algo es Umbrella. Aplausos, por favor.


¡Un paraguas como símbolo del terror empresarial!
¿Es o no es para mearse de miedo?

La Corporación Umbrella es un malvado holding empresarial que crea el virus T no sé exactamente para qué (me pregunto qué salida tendría un producto que te pudre en vida...) y que, cuando el mundo se ha convertido en Los Monegros a escala global, es la única organización humana que ha sobrevivido a la hecatombe con sus estructuras de poder intactas. Lo cual me parece lo más terrorífico de toda la historia, porque: ¿os imagináis un mundo post-apocalíptico, en el cual el Estado, la Iglesia y todas las formas de seguridad colectiva han desaparecido, y la única autoridad que queda es una multinacional despiadada? No sé vosotros, pero yo estoy aterrorizado ante la perspectiva de que Coca Cola (por ejemplo) controle un mundo de zombis.

Los líderes de la Umbrella, decíamos, decididos a consolidar el dominio de un planeta que, de hecho, ya es suyo, (pues ¿quién va a oponerse? ¿los jodidos paletos del Granada-Dakkar?) sólo tienen dos factores en contra: la Jojovich, que en esta entrega tiene poderes o algo así, y el hecho que la gran mayoría de la población mundial está compuesta ahora por caníbales putrefactos.

Pero nada desanima a la Corporación Umbrella, que pone a trabajar a su División Científica para solventar ambos problemas. Y lo primero que se le ocurre al doctor malote de turno es la soberana gilichorrada de... ¡domesticar a los zombis!

Este hombre, en vida, era un friki de los de ir a salones del manga. Fijo

Que sí, que vale, que ya sé que eso también se hizo en una de las pelis de Romero. Pero allí no lo trataban con la gracia y la poca vergüenza de los muchachotes de RE3:E. El proceso de domesticar al zombi es complejo: primero los capturan, luego les quitanla ropa rota, sucia y fea y les ponen unos primorosos monos con el logotipo de Umbrella (para que, si se pierden, sepan a dónde devolverlos, digo yo), y por último les afeitan la cabeza y les dan juguetes educativos, con el claro fin de que canalicen adecuadamente su ira y sus ansias de comer cerebro.

Todo lo cual plantea fascinantes interrogantes, como por ejemplo: ¿quién es el señor que se encarga de vestir y afeitar a los zombis? Es más, ¿como se hace tal cosa, habida cuenta de que no se puede sedar a un zombi y los de la peli, por lo que podemos ver, tienen una fuerza sobrehumana sumada a una mala leche digna de un hooligan? Me imagino a los pobres becarios de Umbrella, a los que ya no sólo les encargan cafeses y fotocopias, sino que encima tienen que vestir, afeitar e (imagino) bañar a los zombis. Pobres. Pobres becarios.

En fin, y poco más da de sí esta peli, que es un truño infecto en casi todos los demás aspectos. Si la bajan del emul... Si la alquilan honradamente podrán degustar diálogos sumamente sorprendentes como este que a continuación les reproduzco.

La Jojovich y la cuota hispana que dirige la caravana del Granada-Dakkar encuentran un diario en donde se afirma que en Alaska hay supervivientes que viven en paz y sin zombis. Como en esta caravana son todos norteamericanos y, por ende, demócratas de toda la vida, la cuota hispana se dirige a la gente para preguntarles su opinión.

Cuota hispana: según este diario, en Alaska hay gente que vive en paz y sin zombis.
Secundario nº 1: ¿Qué?
Secundario nº 2: ¿Cómo?
Secundario nº 3: ¿Dónde?

Esto es nivel, leñe.

Me prgunto cómo se las apañará la pelirroja para
mantener esta piel tan blanca si vive
en un maldito desierto


Hay otras grandes escenas: un zombi domesticado haciendo fotos, un zombi domesticado jugando con un cubo de rubik, un zombi domesticado comiéndose a un par de científicos prescindibles mientras el doctor malote se lo mira impasible (que se ve que en Umbrella les sobran los científicos). Y fin. No hay más. Todo lo demás es paja y basura. Huyan de RE3:E como de la peste bubónica. ¡Huyan!

Y aquí lo dejamos por hoy.

¡Vivan las viñetas!


miércoles 28 de mayo de 2008

Fanzineando (II) - La Canción del Pirata

¡Camaradas, ciudadanos, seres pensantes!


Hace un tiempo, iniciamos una croniquilla de nuestra época fanzinera, un breve repaso a los Años Oscuros de Nuestra Vida del que más de uno se avergonzaría, pero nosotros no. Nosotros no tenemos vergüenza. Y bien que nos va, qué demontres.

Nos quedamos a las puertas del Salón del Manga de l'Hospitalet 2005, un evento que quedaría grabado a fuego en nuestros corazones y nuestras suelas, que no paramos un momento durante los cuatro días del evento. Hicimos cientos de copias de la saga
Kill Will (las fuentes difieren sobre el número exacto) que se vendieron como rosquillas. Vendíamos el número uno. "Sólo para que lo pruebes, chaval", decía Llassans como si fuera un experto camello. La gente lo probaba y volvía a por más, y más y más. ¡Fue un exitazo!

Parte del éxito, para qué vamos a negarlo, se basó en el disfraz. En los salones del manga es casi preceptivo disfrazarse, y para unos fanáticos de cierto capitán con nombre de hortaliza como nosotros la opción estaba clara:
¡piratas!

De izquierda a derecha: Oriol, Dani, Bayarri y Llassans,
los Cuatro Jinetes del Apocalipsis Fanzinero


Naturalmente, en toda empresa hacen falta secuaces, y ahí es donde entran nuestros Stormtroopers particulares: Dani y Oriol, Oriol y Dani, dos de nuestros mejores amigos. Sin ellos y sin su portentosa capacidad de intimidación (Oriol por su altura y aspecto montaraz, Dani por su sangre Orka), no habríamos colocado tantos Kill Will. ¡Gracias! ¡Muchas gracias!


Amigos, háganse fanzineros. Serán interesantes y
conocerán a gente interesante, como estos dos
caballeros cuyo nombre no consigo recordar

De esa era lejana pocos textos se han conservado, aunque, escarbando en el baúl de los recuerdos (o sea, en las profundidades tenebrosas de la memoria más antigua de nuestros PCs), encontramos unas arcanas crónicas dibujadas por un Bayarri en pleno período "mi futuro está en la comedia". Dejemos que las personas que éramos en aquella época hablen por nosotros. Y no se rían. Bueno, sí. ¡Ríanse! ¡Ríanse, cretinos!






Click para enlarguecer

Estas paginillas fueron colgadas en los foros de Medea Ediciones, por aquel entonces llamada Megara, una editorial con la que aspirábamos a publicar. Cosa que por cierto conseguimos, con más pena que gloria, en la forma de... Pero eso es para otro día. De momento diremos que la crónica del Salón no tuvo mucha repercusión en aquellos foros perdidos de Dios por no contener la palabra kawaii, y ello, unido a la vaguez intrínseca de los autores, provocó que se quedara colgada y sin concluir. Aunque no se preocupen, la historia será completada en su momento. Ahí quedan esas venerables viñetas, llenas de referencias personales que sólo los más allegados podrán pillar, perdidas en las nieblas del ciberespacio. Sic transic gloria mundi.

Próximamente, ¡las mejores y peores películas de zombis!

¡Y vivan las viñetas!


martes 27 de mayo de 2008

La inspiración, esa zorra infiel

¡Ciudadanos!


Al habla Bayarri. Con Llassans desaparecido en combate, voy a tener que encargarme yo de todo, por el momento. No, no es una amenaza, en serio. No hace falta que os echéis a temblar. Bueno, sí, va. ¡Temblad! ¡Temblad, mortales! ¡Bwahahahahahahahaha! ¡BWAHAHAHAHAHAH!

Está bien. Ya me callo

Bueno, ¿y de qué vamos a hablar? No sé si alguien se acordará a estas alturas, pero este es un blog sobre dos autores de cómic que se incian en el mundo del cómic... y, uh, hacen cómics... Y se habla de cómics y eso... Disculpen, sin Salones a la vista y sin próximas publicaciones (a este paso) cuesta mucho improvisar. ¡No todos los días está uno inspirado, carambolas!

Y eso nos lleva (hábilmente) al tema de hoy: la inspiración.

Los cómics, queridos radiooyentes, no se hacen solos. Tómense el tiempo que haga falta para digerir tan abrumadora verdad. Hace falta algo más que tiempo, esfuerzo y papel: hace falta que el dibujante y el guionista estén en sintonía, sepan lo que hacen, tengan ganas de hacerlo y les salga bien. En serio, viendo la cantidad enorme de factores que intervienen en el proceso creativo, es sorprendente que se publiquen cómics en tal volumen en este, nuestro planeta. A veces incluso se publican sin que ni el dibujante, ni el guionista, ni siquiera el editor estén inspirados, y luego pasa lo que pasa. Pero ése es otro tema.

La inspiración, para entendernos, es como la Diosa Terrestre de Sláine: a veces es tu hermana y te protege; a veces es tu madre y te enseña; a veces es tu amante, y te apuñala por la espalda.

La inspiración es caprichosa (no sé si he recalcado lo suficiente ese punto), y nunca puedes saber cuándo aparecerá. En mi caso, cuando estaba dibujando nuestro cómic - ¡Ya disponible en su librería de confianza! - Zombiosis, me abandonó en los momentos clave, eso es: cuando faltaban pocos días para la fecha de entrega y quedaban montañas de páginas por dibujar. Dicen que suele pasar, y que ahí es cuando se ve la profesionalidad de un dibujante. Yo, no sé si pasé la prueba, pero maldecí mucho y de muy variadas formas, hasta lograr terminar a tiempo. Bueno, dos días después del plazo, pero eso se da por sobreentendido en este país. ¿Verdad, jefe?

La inspiració, sin embargo, puede cazarse al vuelo. A mí en particular suele venirme leyendo cómics o novelas que me inspiren (de ahí la palabra, sí), para otros tiene forma de balde de café u otra droga psicoactiva, los hay que prefieren hallarla en el mando de una Wii y muchos, según he oído por ahí, confían en la suerte, lo cual me parece en exceso temerario. Unos pocos elegidos tienen cantidades inagotables de inspiración y no dependen de ninguno de los factores anteriores, por lo que son reverenciados por ello. Yo mismo estoy haciendo una reverencia ahora mismo.

¡Inclinaos ante él! ¡Es francés y creó La Mazmorra!

La inspiración, en fin, ¿qué más os voy a contar? Cuando tienes un nombre famoso, puedes suplir la carencia de inspiración con mucho morro, una táctica tan válida como cualquier otra. Ahí tienes a Picasso, a quien en una ocasión, una de sus muchísimas amantes le pidió un castillo en Francia. El tipo, ni corto ni perezoso, pintó un cuadro en cinco minutos y lo cambió por un castillo. ¿Estaba Picasso inspirado cuando pintó ese cuadro? ¿¡Y a quién le importa!? Desde luego el propietario del castillo seguro que no. No estaba muy inspirado cuando hizo el trato. Panoli.

Claro que yo no soy Picasso (gracias a Dios), así que si hago algo como esto:

Lo he cronometrado, y me ha llevado
tres minutos y cuarenta y dos segundos,
escaneado incluido


...Seguro que en Glénat no me lo quieren publicar.

Así es la inspiración.

Aunque claro, puliéndolo un poco... Y tal vez con una buena historia detrás...

Hummmm...

Les dejo, tengo que llamar a Llassans.

¡Vivan las viñetas!


viernes 23 de mayo de 2008

Las penas, con Douglas Adams, son menos


Camaradas.

Es cierto, lo sabemos, es así.

Vamos a entonar el mea culpa, a ritmo de rap.

De nada sirve negarlo. Esta semana ha sido un desastre, maldita sea. Desde el viernes pasado sólo ha habido un ridículo post reproduciendo un párrafo muy largo de V de Vendetta que dudo que nadie haya leído entero. Han sido días de desesperación, de sombras y ceniza, de tenazas en los huevecillos. ¿Y por qué, os preguntaréis? ¿Por qué tanto dolor?

La enfermedad tiene un nombre, y se llama vaguismo. También conocida como caradurismo o síndrome del Borbón. Síntomas: pesadez de los miembros, abotargamiento general, niebla en la cabeza y la repetición insistente de la frase: "lo haré mañana, seguro". Como la viruela o el escorbuto, todos la hemos pasado alguna vez en la vida. Y a nosotros nos ha tocado esta semana. Pedimos perdón a nuestros millones de fans.

Ni tan sols hi ha hagut post en català. Una cosa inexcusable, essent la setmana del Catalunya-Argentina. Molt malament.

Pero vamos a cambiar eso. Estamos firmemente decididos a ser mejores, a superarnos en el día a día, a postear con encanto, a hacer mejores textos. Vamos a ser el Superhombre.

Y ahora dejemos estos temas desagrables y comentemos con ahínco una noticia tan importante que todos los años pasa desapercibida. Domingo, como todos los 25 de mayo, es el Día de la Toalla, una bonita tradición instaurada en 2001 como homenaje a ese gran autor que es Douglas Adams y a esa gran y magna obra que es Guía del autoestopista galáctico (The Hitchhiker's Guide to the Galaxy) ,una lectura recomendadísima que es ya un clásico de la locura y el despiporre a nivel cósmico. En serio, leyendo este libro seréis mejores personas y aprendéreis los mil y uno usos de la toalla, por qué los seres humanos son sólo la tercera raza más inteligente de la Tierra y cuántos millones de años hacen fata para obtener una respuesta sin tener la pregunta. No confundir con la horrible película del mismo nombre, que más vale no ver ni en pintura. Así mismo lo digo: ni en pintura.

Así que este domingo, si yendo por la calle véis un jovenzuelo hecho y derecho y aparentemente cuerdo llevando una toalla sin motivo alguno, ¡que no cunda el pánico! Será Bayarri. Y no tiene por qué pasar nada malo si no le miráis directamente a los ojos.

¡Vivan las viñetas y las toallas!

martes 20 de mayo de 2008

Esto es una buena frase - Nº 2

"Te preguntarás por que te he mandado llamar. La verdad es que últimamente no estamos del todo satisfechos con tu rendimiento… Sinceramente se ha hablado de despedirte. Si, lo sé. Llevas muchos años en la compañía. Casi… déjame pensar... ¡Casi diez mil años! ¡Cómo pasa el tiempo! Si parece que fue ayer… Recuerdo el día que empezaste a trabajar para nosotros. Bajaste de los árboles, sonriente y nervioso… “¿Por donde empiezo señor?” preguntaste. “¿Ves esos huevos de dinosaurio, hijo?” te dije con una sonrisa paternal… “Ve sorbiendo”.

Si, hemos recorrido un largo camino juntos. Y, si, tienes razón. En todo este tiempo no has faltado un solo día. Bien hecho, mi buen y fiel sirviente. No creas que he olvidado ni tu impecable hoja de servicios ni las inestimables aportaciones que has hecho a la compañía… El fuego, la rueda, la agricultura… es una lista ciertamente impresionante, viejo amigo. Aunque no hay que olvidar que también tuvimos algunos problemas. Y, la verdad, casi siempre por tu culpa. Verás… no demuestras interés por llevarte bien con la compañía. No quieres aceptar responsabilidades ni llegar a ser tu propio jefe. Y se te han dado incontables oportunidades. Te hemos ofrecido ascensos repetidamente y los has rechazado. “Eso no es para mí, jefe” respondías zalamero. No te esfuerzas demasiado ¿verdad? Y, además, ese estancamiento está empezando a notarse en tu trabajo… Y debo admitir que también en tu actitud. No he pasado por alto las continuas disputas en la fábrica ni los recientes disturbios en la cantina. Y, además… Bueno… No quería sacarlo a relucir, pero… en fin… han llegado a mis oídos ciertos rumores sobre tu vida privada. No, no, no importa quién me lo ha contado. Me dicen que eres incapaz de llevarte bien con tu mujer. Me cuentan que discutís. Incluso se ha hablado de violencia. Se me informa que no puedes amar sin hacer daño… a quien menos daño deberías hacer. ¿Y qué me dices de los niños? Siempre son ellos los que sufren. Pobres criaturas. No se lo merecen. No se merecen las tiranías, los miedos, los terrores y los fanatismos que has alimentado. Yo diría que puedes hacerlo mejor.

De nada sirve que culpes a la dirección del descenso de la productividad… aunque la dirección sea muy mala. Para qué vamos a engañarnos: ¡La dirección es terrible! Aprovechados, impostores, mentirosos, lunáticos… Ésos han sido los que han tomado las decisiones. Así de sencillo. Pero ¿Quién los eligió? ¡Tu! ¡Tu les buscaste! ¡Tu les nombraste! ¡Tu les diste el poder de decidir por ti! Admito que cualquiera puede equivocarse una vez, pero cometer los mismos errores fatales siglo tras siglo me parece un tanto deliberado. Tu les has fortalecido. Y gracias a ellos tu productividad ha acabado por los suelos. Has aceptado sin rechistar sus órdenes descabelladas. Han llenado tu zona de trabajo con máquinas peligrosas. Podrías habérselo impedido. Con solo decir que no. No tienes orgullo ni valor. Ya no le eres útil a la compañía. Sin embargo, voy a ser generoso. Se te conceden dos años. Si trascurrido ese tiempo no demuestras voluntad de superación en el trabajo, te despido.

Eso será todo, puedes volver a tu puesto.
"

V, V de Vendetta

viernes 16 de mayo de 2008

Blacksad, o el placer de tener bigotes

Al habla Bayarri. De nuevo. Voy a tener que empezar a cobrar por esto...


Estimados ciudadanos, iniciamos este artículo como inicio del contubernio judeo-masónico-blogueril que nos une a nuestra querida y nunca suficientemente bien adjetivada m, que Dios, o Eisner en su defecto, guarde muchos años. Permanezcan atentos a ambos blogs para futuras entregas, y no olviden consumir. Y ahora vamos al lío.

Blacksad, de Juanjo Guarnido y Juan Díaz Canales.

A ver quién tiene huevos de hablarle de la Ley Antitabaco

Sí hay algun gato que mola, ese es John Blacksad. Tiene percha, tiene clase, tiene sex-appeal y tiene bigotes. En serio, ¿quién da más?

Con permiso de Garfield, es el gato más cool del mundo mundial. Para quién no lo sepa, Blacksad es una clásica historia de detectives ambientada en la época dorada de la novela negra americana, entre los años cuarenta y los cincuenta, sobre un gato negro y amargado de la vida que vive y trabaja en Nueva York. Bueno, jamás mencionan que sea Nueva York, pero está bastante claro. ¿Cuando fue la última vez que se ambientó una historia en los USA y no salió Nueva York? Pues eso.

Además y como guinda especial, Blacksad está protagonizada por personajes zooantropomórficos (vulgo animales humanizados). Y, como si esto fuera una isla del doctor Moreau cualquiera, cada animal está sabiamente elegido para represntar algún tipo de arquetipo humano. Así, por ejemplo, la rata es un soplón barriobajero, el búho es un sabio, los reptiles tienen sangre fría (lo que, según parece, los capacita para ser asesinos sin escrúpulos), el zorro no es de fiar y el gato negro tiene mala estrella. El pobre.

Smirnof, el policía pastor alemán con
nombre de marca de vodka, y mi personaje
favorito. Lástima que no saliera en Arctic Nation

Blacksad no tiene una gran historia. Sus argumentos son bastante clásicos, moviéndose entre los tópicos del género negro, autodestrucción del héroe incluida. Lo que hace grande a esta obra es el desarrollo de los personajes, que exudan carisma por todos los poros, unos diálogos que desbordan ingenio, un ritmo perfectamente calculado y, sobretodo, un dibujo indescriptiblemente bueno y un tratamiento del color que genera cataratas de baba en un palurdo como yo, que aún está en los plastidecor.

Durante el rodaje de Blacksad no se maltrató ningún animal

Leer Blacksad es una gozada para los sentidos. Pero como todo, tiene sus pros y sus contras. Para empezar, sale cada... Bueno, he perdido la cuenta, pero pasan varios años entre tomo y tomo, y eso se hace muy duro. En serio, jamás entenderé el ritmo de trabajo de los autores europeos. Es como Vittorio Giardino, del cual obtuve un autógrafo en el Saló tras largas horas de cola para mi amigo Oriol. El bueno de Giardino empezó una saga con su personaje fetiche, Max Fridman, ambientada en la Guerra Civil Española (también conocida como Cruzada Fraticida). Bien, saca el tomo uno. Pasan ocho años. Saca el tomo dos. Ocho años después, ha sacado el tres. Y suerte que la saga ha acabado, porque el hombre ya tiene una edad y para el 2016 tal vez ya no tuviera ánimos para continuar. Por Dios.

Visto en persona, John Blacksad pierde un poco.
Pero ya se sabe, siempre sales más favorecido
cuando te dibuja Juanjo Guarnido

En fin, amigos, lean Blacksad. No se arrepentirán. Para la historia quedan Un lugar entre las sombras, Arctic Nation (de largo el mejor de los tres. ¡Tiene nazis!) y Alma Roja. Y a raíz de este último, introduzco un personaje que me perturba profundamente, para bien. Uno de los personajes que más me han cautivado en mis escasos veintipico años de vida. El único felino con el que me casaría sin pestañear. Alma. Mi Alma. Mi musa con bigotes. La gata de mi vida.

Mírenme a los ojos y atrévanse
a decirme que no está buena


¡Vivan las viñetas!


miércoles 14 de mayo de 2008

Quant cobra un comiquero?

Salutacions, aquí Bayarri.


És matemàtic. Tothom ho sap i a tothom li han fet, de Moebius a Fontdevila, de Kirkman a Toriyama. Estás parlant amb un que no és dibuixant ni guionista ni està ficat al món editorial ("gent especial"? És així com us agrada que us anomenin?) i sempre acaba saltant la mateixa pregunta:

Es pot viure de ser autor de còmics?

Clàssica imatge d'un dibuixant a qui li
han fet massa vegades "La Pregunta"...


Suposo que és normal. Els genis de la casa Bruguera, sobretot el gran Vázquez, van transmetre la imatge de l'autor de tebeos pobre, endeutat i perseguit pels acreedores, garrot de roure en mà. Més endavant, les successives crisis del món del còmic, com l'ensulsiada de les revistes dels anys 80, i el fet que els autors rics es puguin comptar amb els dits de la mà, almenys al nostre país (on em sembla que al cens només n'hi ha un, Ibáñez) no han contribuït sinò a augmentar aquesta imatge distorsionada. És com si la nostra professió no donés prou com per viure dignament, o com a mínim com per viure. Home, és ben cert que molts dibuixants tenen altres oficis, normalment més reconeguts socialment, com dissenyadors gràfics o escombriaires, però també n'hi ha molts que viuen d'embrutar pàgines. Em sembla, vaja.

No ens enganyem. Tots voldriem ser com Ell.
Fer el que fa Ell. Cobrar el que cobra Ell.


Parlant ja des de la nostra experiència personal, més aviat escassa (un còmic i un sou, fins ara) doncs hem de dir que ens sembla molt factible viure de fer còmics, però que no és la nostra intenció. Nosaltres ens prenem el còmic com una professió complementària, que ens dóna satisfaccions personals i una mica de quartos, però les nostres aspiracions a la vida són altres. Per aquest motiu, el fet de cobrar molt o poc no ens treu la son.

Quan vam entrar al "mondet" (com coi es diu mundillo en català???) no pensavem precisament en els diners que en trauríem. De ser així, mai s'ens hauria acudit fer un còmics de zombis, un gènere sel·lecte, però minoritari i arriscat, sinò que hauriem fet coses molt més comercials, que arribin a tothom i que ens donin molts diners sense haver d'esforçar-nos gaire ni en el dibuix ni en el guió.

I arribats a aquest punt, suposo que molts voldreu que us responguem la maleïda pregunteta: "quant hem cobrat per Zombiosis?". Doncs bé, després de consultar-ho amb en Llassans, hem decidit no revelar la quantitat exacta, però perquè us en feu una idea, us deixarem una imatge que vam pendre el dia que vam anar a buscar el sou a la seu de Glénat. El nostre increïblement ben plantat editor ens va dir que ens donaria els diners en la forma que vulguessim: en xec, en transferència bancària, en maletí negre...

Des d'aquell dia no ens ha faltat el canvi

En fi, si voleu una moralina, tant se val el que guanyis si després t'ho gastes en putes i whisky, que no és precisament el que vam fer nosaltres, sinò que ens ho vam polir tot entre l'FNAC i el Saló del Còmic, sense estalviar gens ni mica ni pensar en el futur. Com ha de ser.

Pròximament: traduccions infames, un tema que us deixarà esmaperduts i garratibats.

Visquin les vinyetes!


domingo 11 de mayo de 2008

¡Encarcelados y orgullosos!

¡Camaradas!

Zombiosis ha sido reseñado, ni más ni menos, que en la prestigiosa y fantabulosa Cárcel de Papel, y con comentarios muy positivos, osamos añadir. Desde aquí queremos agradecer a don Álvaro Pons el hecho que haya comprado, leído y analizado nuestra obra.

Para un par de perfectos principiantes como nosotros, aparecer en la Cárcel es una inyección de autoestima equivalente a ganar el Eisner. Estamos tan emocionados que no nos salen las palabras, de ahí la pobreza de sinónimos y adjetivos de este post.

Así que sin más,

¡Vivan las viñetas!


viernes 9 de mayo de 2008

Fanzineando (I)

¡Ciudadanos de la República!

Hace algun tiempo, empezamos a hablar de nuestros orígenes, nuestro génesis, nuestra prehistoria, nuestro Big Bang (estoy seguro de que os hacéis una idea). Bien, pues la verdadera primera experiencia real en cómics vino de mano de unos humildes fanzines. Retraigámonos (¿es correcto, m?) a 2004, un año ya lejano en el tiempo pero cercano en la memoria de dos autores pasados de vueltas y con ganas de comerse el mundo sin masticar siquiera. Sonido de arpa y distorsión de la imagen, por favor.

En 2004 pasaron muchas cosas. Zapatero ganó las elecciones generales por una remota carambola en forma de bestial atentado terrorista, se prohibió fumar en los bares de Irlanda y murió Marlon Brando. Pero todos estos hechos históricos quedaron oscurecidos cuando, una mañana de no recuerdo qué mes, quedó Bayarri con Llassans y le propuso hacer una parodia de la película Kill Bill, de la que entonces sólo habíamos podido ver el Volumen 1. Ya habíamos hecho parodias antes, durante el Bachillerato, de las cuales hablaremos en su momento (qué recuerdos, jolió). Pero esta parodia fue especial, porque no la haríamos –solo– para divertirnos, sino que también esperábamos sacar provecho de ella. Y ese fue el origen del primer volumen de Kill Will, la parodia más cutre, rastrera y sanguinaria de todos los tiempos. Aplausos, por favor.

La primera y única intentona de Bayarri con el color

Kill Will, hábil juego de palabras con Kill Bill, no tenía pies ni cabeza, ni orden ni concierto. Era una muestra de lo que por aquel entonces entendíamos por una historia, eso es: ir improvisando sobre la marcha e ir llenando páginas hasta llegar a las 24 que tenía el fanzine. En 2004 ya había pasado la época de las fotocopias, así que, ni cortos ni perezosos lo envíamos a una copistería y sacamos la friolera de 50 (¡cincuenta!) ejemplares de esa magna obra. Nos gastamos una pasta, en serio. Portada a color, fino papel satinado, grapas de acero inoxidable... un bonito continente que escondía un contenido a la altura. Diálogos chispeantes, ingenio a raudales, violencia gratuita. Sólo nos faltó incluir mujeres desnudas, y escenas de sexo explícito pero en aquella época no teníamos la visión comercial totalmente desarrollada (si quieren mujeres desnudas y escenas de sexo explícito compren Zombiosis en su librería habitual ¡Rápido! ¡Que se acaba!).

Atentos al hombre del elegante smoking y sobrio bigote
que irrumpe en la viñeta de abajo a la izquierda,
porque oirán hablar de él muy a menudo...

Kill Will era gracioso, o por lo menos al público se lo pareció, porque en el Salón del Manga 2004 lo agotamos en una sola mañana. Recuperamos justito justito la inversión. Sorprendidos por este éxito inesperado, y ya con Kill Bill Volumen 2 en los cines, nos pusimos a trabajar en el segundo número (Kill Will Volumen 2), del cual decidimos, en un arranque de carácter, sacar 100 (¡cien!) ejemplares, que también se agotaron, en esta ocasión en el XXII Saló del Còmic. Estabamos que nos salíamos, y como quiera que teníamos mucho que contar, preparamos la traca definitiva. Para 2005 saldría el final de la saga. Si Tarantino había hecho dos, nosotros haríamos tres. Porque lo valemos. Porque el público lo pedía. Sería algo que se recordaría durante años. En el Salón del Manga 2005 aparecería Kill Will Volumen 3: with a vengeance, e iríamos a venderlo disfrazados de piratas, con un buen equipo a nuestras espaldas, un cartel llamativo y... (redoble de tambor) ¡trescientos ejemplares!

De izquierda a derecha: Dani, sr. Snickers,
Bayarri y Llassans. Qué jóvenes éramos...

La continuación de esta increíblemente vergonzante saga de ratas de plástico y páginas mal grapadas en esta, su República, el viernes de la semana que viene.

¡Vivan las viñetas!

miércoles 7 de mayo de 2008

Zombiosis s'esgota! Corrin o es quedaran sense!

Camarades!

El ministeri d'Informació, Espionatge i Taxidèrmia ens ha fet arribar una gran notícia! El nostre còmic Zombiosis s'està acabant en alguns punts de Barcelona, quan no fa ni un mes que està a la venda. Concretament, a les llibreries especialitzades Antifaz, Norma, Universal i a l'FNAC L'Illa sabem de fonts fefaents que han hagut de demanar remeses noves de Zombiosis a Glénat perquè les hordes de fans estaven acabant amb tot.


Em sembla que ja ho hem dit més d'una vegada, però la Dominació Mundial Global ha començat!

Bwahahahahahahahahahahahahaha!

Visquin les vinyetes! Més que mai!



lunes 5 de mayo de 2008

El Joker y yo: primera parte

¡Saludos, ciudadanos!


Llassans al teclado.

Adoro al Joker. Me gusta dar sustos como al Joker. El otro día gasté una broma de la que saqué esta fotografía:


- Bayarri, ahora que estamos a oscuras... ¡hazme una foto con flash!
- ¿Qué? Bueeeno vale. *Click* HOLY CRAP & THE SACRED MOTHER OF GOD!!!

Y es que no te pintas la cara de Joker si no adoras al Joker.

Yo de pequeño quería ser el Joker. No quería ser como el Joker, quería ser EL Joker. Sin embargo, durante largos años lo tuve olvidado... hasta que pusieron el primer trailer de la nueva peli de Batman, The Dark Knight. Heath Ledger me abrió los ojos y pedí perdón a los Dioses por haber tenido al Payaso del Crimen tantos años alejado de mi corazón. Entonces me fui a Amazon, y tras cobrar a principios del mes pasado, hice un pedido que hizo temblar los cimientos de DC, pues vacié sus almacenes de cómics del Joker.

Y fue el viernes pasado cuando me llegó, por fin, la edición especial con nuevo coloreado de La Broma Asesina, de Allan Moore y Brian Bolland.

Era el cómic que estaba esperando. Sabía que era el cómic definitivo del Joker.

Y me decepcionó.

Antes de seguir, quiero dejar claro, por mi propia seguridadm que a pesar de decepcionarme considero La Broma Asesina el cómic sobre el Joker mejor escrito, dibujado y coloreado que he leído.

Dicho esto, arañé mi cara repetidas veces por haber nacido sólo tres años antes de que este cómic fuera creado. Y es que el mayor problema de La Broma Asesina es que es un cómic que se hace viejo. Su narración y su dibujo son un ejemplo de cómo se hacen cómics, pero la historia, leída hoy, me parece muy floja. El discurso del Joker es excesivamente sencillo, la gran broma del Joker no es tan grande, de hecho es un tanto ingenua incluso para el Joker, y su plan no es muy elaborado en comparación con otras historias incluso más antiguas que ésta. Y lo peor, la supuesta crueldad del Joker en este cómic, a día de hoy, no es nada del otro mundo. El Joker ha cometido crímenes más atroces por causas más dolorosas para Batman.

Quizá me frustra el hecho de que, aunque Batman sea un mero secundario en este cómic, es él quien aporta la parte más interesante a la historia. Y es que este cómic empieza con un Batman que quiere hacer las paces con el Joker, que quiere sencillamente sentarse y hablar. He perdido la cuenta de las veces que Batman ha partido los dientes al Joker sin decir ni pío, y este talante conciliador me dejó clavado en el sofá.

Aunque sin duda la peor parte para mí es la que explora los orígenes del Joker. Soy partidario del pensamiento de Chistopher Nolan, que se ha negado a mostrar los orígenes del Joker en la nueva película porque de ese modo el personaje es absoluto.

El Joker de La Broma Asesina es débil. Su origen lo humaniza. Y yo de pequeño no quería ser un archivillano con un pasado de perdedor. Quería ser un archivillano desde el minuto cero. Me dolió que se gastaran páginas en explicar un origen del Joker poco original con una sencilla y emotiva mezcla de los dos orígenes más famosos del Joker. Y me dolió porque nos priva de la mejor sorpresa final en la relación de odio entre Batman y el Joker que he visto hasta hoy. El mayor punto de giro de la historia de Batman y el Joker no es tan sorprendente al conocer parte de la mente cuerda del Joker. Pienso que Alan Moore quería que entendiéramos al Joker. Yo soy partidario de que es imposible entenderlo, y por eso es uno de los mejores villanos de la historia.

Aún así, esa parte justo antes del final del cómic me quitó el aire y tuvo que venir una ambulancia para reanimarme (en enfermero decía que no era suficiente con hacerme un masaje cardíaco a mano y pidió a la ambulancia que me pasara por encima un par de veces; desperté a la tercera). Y esto es el mayor elogio que se me ocurre de cara a este cómic. Eso, y envidiar un poquito más a Alan Moore como guionista.

Y hasta aquí la primera parte de "El Joker y yo". Me veréis dar la brasa sobre este personaje bastante a menudo.


¡Vivan las Viñetas! En especial las que contienen el Joker.



domingo 4 de mayo de 2008

Ligar con la mirada

Todas las mañanas, con fe inquiebrantable, Bayarri intenta ligar en el metro usando la fuerza de la mirada.


Les informaremos en cuando se consiga algún resultado concluyente.

jueves 1 de mayo de 2008

Sube aquí y baila no jutsu

¡Ciudadanos, camaradas, narutards!


Hoy, Primero de Mayo, se conmemora el día del trabajo, y, lógicamente, no trabaja nadie. Todos están de fiesta salvo nosotros, que estamos medio acatarrados y tenemos que guardar cama. En Madrid, además, mañana tienen la festividad del Dos de Mayo, un día que conmemora una lejana matanza en la cual los franceses masacraron unos cuantos madrileños. Esos patriotas dieron la vida por un propósito bien definido: lograr que sus descendientes pudieran disfrutar de un puente-que-te-cagas en Benidorm. Un minuto de silencio por ellos y su noble causa.

Y ahora volvamos a lo nuestro. El cómic. Y el manga. Viene a ser lo mismo. No, amigos otakus, no nos asesinéis con vuestras katanas de plástico. Para nosotros el manga y el cómic son esencialmente la misma cosa: viñetas, bocadillos, historias más o menos buenas, un buen negocio para los editores.

Y así, después de este prólogo sin sentido, llegamos al quid de la cuestión. El manga. Hay mangas que nos han marcado la vida. Podríamos empezar por los clásicos (como Akira) o por los que son buenos (Kenshin) o por los que son las dos cosas (Bola de Drac). Pero no, ciudadanos. Hoy hablaremos de un manga que está en la cresta de la ola, que arrasa ciudades cual bomba de hidrógeno, que provoca que sus fans lo amemos y odiemos con la misma pasión. Hoy toca hablar de Naruto.

¿Sabíais que el naruto es un ingrediente del ramen?
¿A que no? Espero que saberlo os convierta en una persona mejor


Naruto, no nos vamos a engañar, excesivamente original no es. Un chaval más bien tontaina pero de buen corazón, que es el más fuerte de todos sin ser consciente de ello al principio, malos que no son tan malos, villanos horriblemente locos, secundarios con carisma, secundarios sin carisma y setecientosmil personajes y técnicas. O sea, como Bola de Drac, pero con ninjas. Ni más, ni menos.

Naruto mola por los mismos motivos que molaba Bola de Drac, y que ya hemos dicho arriba. A nosotros no nos enganchó en un primer momento, sino que nos vimos arrastrados por la masa de gente que chillaba "¿Que no sabéis qué es Naruto? ¿Y os hacéis llamar comiqueros?" cada vez que decíamos desconocer de qué iba el dichoso manga. Bayarri, sin ir más lejos, durante mucho tiempo creyó que el chaval rubio con el pelo de punta y vestido de butanero era un secundario de la historia, y no el protagonista.

Apuesto a que tampoco sabíais que Naruto es una ciudad del distrito de Sanbu, en la prefectura de Chiba

No nos extenderemos aquí en los méritos y defectos de Naruto, porque no es precisamente difícil encontrar foros enteros sobre el tema. A nosotros Naruto nos gusta porque es tontorrón, una historia sin demasiada complejidad (aunque al autor le gustaría que fuese al contrario, a juzgar por las estúpidas subtramas metidas con calzador), para pasar el rato, con algunos de los mejores secundarios que hayamos visto jamás en un manga (los favoritos de Bayarri & Llassans son Shikamaru y Kakashi, respectivamente) y hasta el tomo 20 más o menos, un ritmo frenético y divertido. A partir de ahí, al autor le entraron ínfulas de no sabemos qué, y comenzó a poner flashbacks. Muchos flashbacks. Almenos veinte cada tomo. El horror. Sin embargo, Naruto ha vendido un millón de ejemplares, que se dice pronto y rápido, y es en la actualidad el manga de éxito por antonomasia. Por algo será. De hecho, en Glénat iban tan sobrados de Naruto que incluso los regalaron en el Saló con la entrada.

Es Félix Sabaté, nuestro querido
y nunca suficientemente bien ponderado editor


En fin, ser de Glénat nos obliga por contrato a dedicar un post a Naruto, y aquí está. No ha sido fácil, pero hemos conseguido hablar de un manga sin poner absolutamente ninguna imagen de él. Somos la leche, oiguen. No diremos nada sobre la serie de anime porque en la República tenemos un lema:

"Si no es de papel, quémalo"

Tenemos otros, pero no son tan nazis como éste.

¡Vivan las viñetas!